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HASTA SIEMPRE DON PEDRO ACOSTA, MAESTRO Y CABALLERO DEL PALO CANARIO

19/02/2010 | 3853 lecturas |

En los últimos años se nos han ido casi todos los grandes maestros de la FEJUPAL y sobre todo, lo que más nos deja apesadumbrados es que se van los últimos maestros tradicionales del Palo Canario. A los respetados por su gran labor transmisora, Don Santos Acosta y Don Cristín Feo, se le une ahora uno de los pilares de la Federación de Juego del Palo Canario, un hombre ejemplar que se entregó plenamente al compromiso federativo, como asambleario, vocal de la Junta de gobierno y sobre todo como hombre bueno, al que siempre se le escuchaba cuando hablaba, puesto que sus opiniones tenían implícitas el consejo de la sapiencia.

Don Pedo Acosta Acosta era un joven septuagenario, siempre animoso para hablar de Lucha Canaria y Juego del Palo, porque lo vivía con pasión por sus años de luchador y jugador de palo. Como maestro demostró una vez más la longevidad de los hombres del Palo Canario, al igual que lo hiciera su padre (el histórico Don Polo Acosta), ya que estuvo enseñando el amplio repertorio técnico del estilo Acosta, hasta que los problemas de salud le impidieron seguir con su magisterio. No obstante, ahí queda el legado, el que iniciara la primera generación de esta familia sin parangón, donde a los pioneros Don Polo y Don Maximiliano, les siguieron los Santos, Pedro, Tato y Marino, y a los que han seguido la tercera y cuarta generación de esta ejemplar dinastía familiar. Algún día tendrá que reconocérseles su gran aportación en la salvaguarda y la protección del acervo cultural canario, de manera muy especial en una de sus mayores riquezas identitarias, la que hemos heredado y preservado desde nuestros antepasados los aborígenes canarios. Sería bueno que en los tiempos que corren, donde se realizan pomposos eventos que reconocen a los mejores deportistas de una temporada en concreto, también las instituciones públicas no le den la espalda a los que han mantenido los vestigios de la canariedad, como la familia Acosta que lleva un siglo conservando el Palo Canario y donde la cuarta generación da fe de su buena e inmejorable salud.

Don Pedro Acosta ya no está con nosotros, al menos físicamente, pero no lo vamos a olvidar, porque su recuerdo nos acompañará a la gente del Palo Canario y en especial a todos los federados de la FEJUPAL, los cuales le seguiremos profesando un aprecio y un respeto imperecedero en honor a su memoria de canario de pro. Al menos nos queda la conciencia tranquila de que el 14 de julio del 2007, la FEJUPAL en la conmemoración de su décimo aniversario, le rindió el tributo del Encuentro Nacional, en un merecido homenaje al gran maestro que nos transmitió una vez más los valores por los que seguir luchando en pro de nuestro Palo Canario. El Terrero de Valle Guerra se engalanó para que jugadores de casi todas las islas del archipiélago hicieran hablar los palos, en el justo homenaje a uno de los hijos más preclaros del Palo Canario.

La última vez que pudimos compartir con él, de nuestra pasión y compromiso común, fue en el homenaje a su primo, el maestro Marino Acosta en Los Campitos el 20 de julio de 2008, donde la FEJUPAL le entregó un gran cuadro que escenificaba con imágenes un día que nunca olvidaremos, el de su entrañable homenaje.

Don Pedro Acosta nos ha dejado a los 77 años, cumplirá muchos más como referente y ejemplo para los que le conocimos y para las nuevas generaciones de jugadores de palo.

Hasta siempre maestro.

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